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Templo Santuario María Auxiliadora

  • El Templo-Santuario María Auxiliadora de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, es proyecto del Arq. Mario Rivera Parada. Fue dedicada en el año 1984, y se consagró el 20 de agosto del año 1988. Está situado en una esquina de encuentro de dos calles secundarias (Andrés Manso y Don Bosco) y la Av. Argentina, de flujo vehicular importante, dando frente al Parque Urbano de la ciudad.

    El diseño del conjunto edilicio se organiza en torno al Templo que se evidencia con toda su importancia en el centro del mismo, localizado en un nivel superior. El juego de volúmenes exteriores se completa con dos torres laterales que enmarcan el Templo central; torres donde funcionan salones de usos múltiples en la planta alta, y en la planta baja las oficinas y otros servicios parroquiales. En el diseño original se preveía una torre mas alta y delgada para el campanario del lado derecho, que no fue construida.

     

    La planta del Templo es semi circular, forma que congrega a la comunidad en oración en torno al altar, centro de la liturgia. El altar está jerarquizado por un cilindro de considerable altura en cuya cubierta se abre un lucernario, que permite el paso de la luz cenital, dando un efecto de elevación. En dicho espacio se ha colocado suspendida la gran Cruz, sacrificio del Cordero en permanente elevación al Padre. Todos los elementos de diseño en este espacio ayudan a dar sensación de altura y movimiento ascendente: la proporción, las líneas verticales de los muros, la luz cenital, la Cruz, remarcando el sentido de elevación.

    Los tres ingresos llegan a un espacio intermedio, de recorrido perimetral interior, que nos recuerda los espacios de las iglesias de peregrinación románicas. Se desarrolla bordeando el semicírculo de la nave central, espacio que es bañado por la luz tenue pero colorida de vitrales con estudiada gama ascendente de colores cálidos rojos y naranjas, hacia los celestes y profundos azules; significando el recorrido de las almas desde el valle de lágrimas a la patria celestial. Esta circulación perimetral es interna y llega al lugar destinado al Sacramento de la Reconciliación en los dos extremos de la misma

    La nave principal se ordena en torno al altar. La cubierta asciende en el sentido del altar, acompañando las oraciones de los fieles hacia el Señor. Todos los muros son de ladrillo visto; las estructuras mantienen también visto la textura y el color propio del hormigón, así como el cielorraso en machimbre de madera. Hablando todo esto de la nobleza de los materiales que mantienen su estado natural sin recubrimiento.

    El espacio de esta nave no recibe luz directa, sino a través de un juego de planos plegados de los dos muros laterales. La iluminación tan estudiada ayuda al recogimiento y a la oración. La ausencia de mayores elementos decorativos centran la atención en el mismo Altar, lugar del Sacrificio, de la Acción de Gracias, y de la Comunión de Nuestro Señor Jesucristo y su Iglesia



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